jueves, 23 de marzo de 2017

"Soledad Centenaria". Por Jaime Babío. Cartel de Semana Santa 2017. Blog "El Seise". León.

Ha bastado la sugerencia al escultor Jaime Babío de representar a la Madre de Dios en su Soledad, tal y como la muestra la cofradía de la Vera Cruz de León en la procesión del Santo Entierro de los años impares, para que Jaime enfocara la labor de realizar, nuevamente, el cartel editado por el Blog "El Seise", esta vez, para el año 2017.

El encargo concreto para que la Virgen de la Soledad, o "Virgen guapa" de la Vera Cruz, fuese el motivo iconografíco para la realización del cartel de este año, viene dado por el hecho de cumplir 100 años en el presente, desde que esta representación mariana para el Viernes Santo llegó a León (1917) con la finalidad de ser la Madre de Dolor cuando cierra la procesión del Santo Entierro de los años impares.

Que una representación de la Madre de Dios centre la devoción popular en una cofradía de penitencia durante 100 años, es razon suficiente para que la dirección de este Blog "El Seise", decidiese que el icono actual y representativo de nuestra Semana Santa, para esta ocasión, fuese la Virgen de la Soledad de la Vera Cruz y así, dejar constancia de su primer centenario. Por ello la obra lleva por nombre "Soledad Centenaria"

El cartel, es una obra gráfica única y original del escultor Jaime Babío, realizada en su estudio en Sevilla, con ténica de grafito y conté en el dibujo de la Virgen de la Soledad, y acrilicos en el resto de la obra realizada, toda ella, sobre un soporte de papel canson.

La edición en papel ha sido posible por el patrocinio de varios colaboradores que han costeado una tirada de 400 carteles, cuyos nombres comerciales se encuentran integrados en la zona baja del cartel.

Por ello, esta publicación de cartelería, no hubiera sido posible en cantidad y calidad, sin la colaboración del bar El Tintero del Poeta, Bar Begoña, Bar la Sacristía, Bar Curia Regia (Despensa de Puerta Moneda) e Impresión Punto y Seguido, quienes, al conocer la calidad del cartel, llevado a cabo por Jaime Babío, decidieron arrimar el hombro y costear la impresión de los carteles en la mejor calidad y a un tamaño horizontal de 45 cmts y 69 en vertical, en un papel superior, del tipo rives linear gofrado.

Por otro lado, Radiotaxi León se ha implicado en el encargo, financiación y publicación de 1000 estampas que tienen como motivo el cartel realizado por el citado escultor sevillano en una cara, y en el anverso, el contacto de la asociación de taxis de León.

La obra original ha sido enmarcada en el taller Silvia María de la calle Fernández Cadórniga y allí se encontrará expuesta, desde el jueves 23 de marzo.

Mil gracias a todos por vuestra confianza e iniciativa en el apoyo para la materialización de esta obra en sus diversos formatos, cartel y estampa.

Y como no, gracias a Jaime Babío, por la elaboración de esta preciosa obra, contundente en la imagen y sencilla en la observación y comprensión. Tres son las referencias que muestra en su representación de la Semana Santa de León para el cartel del Blog El Seise, que van de la figuración a la abstracción en perfecta integración.

Figuración en el rosro de la Virgen de la Soledad, en el estilo suelto de Jaime, perfectamente mostrado y construido en su medio rostro, una media luna que ilumina toda la obra con su mirada al cielo. Semiabstracción en la alusión a la ciudad de León, a traves del colorido que simula una vidriera de la Catedral de León, lugar donde Jaime mantiene el recuerdo de la bendición de su Señor Cautivo de la cofradía del Sacramentado, su ilusión y también su espinita clavada. Y abstración en la referencia a la hermandad de Viernes Santo que en los años impares deja reinar a la Virgen de la Soledad en su procesión Solemne del Santo Entierro, la Vera Cruz de León, ya que los colores de la cofradía se encuentran representados en las lineas vertical y horizontal que se cruzan en la parte inferior izquierda del cartel, el morado y el negro, negro como base a la Soledad, negro del luto y color litúrgico del Viernes Santo.

La sencillez representativa y el lenguaje utilizado por Jaime Babío hacen de la obra un bello espejo de la Semana Santa leonesa, así que nos toca dar, por tercer año consecutivo, las gracias a Jaime por esta visión de artista con la que, desde la ciudad de Sevilla, destaca la emotividad y belleza de la imagenería pasional y las devociones de nuestra Semana Santa por tercer año consecutivo con sus obras, "La Mirada de Dios", "Misericordia" y "Soledad centenaria".

Así, este miércoles 22 de marzo, por la noche, ha comenzado la divulgación de los carteles en los citados locales hosteleros del barrio del Mercado, el barrio más cofrade de la ciudad, muy cerca del lugar donde se guarda la imagen de la Virgen de la Soledad, un local donde, tristemente, ni recibe culto, ni se encuentra expuesta a la devoción popular en todo el año.

Por otro lado, las circunstancias inesperadas me obligan a que este cartel tenga una decicatoria especial y profundamente afectuosa hacia una familia y a un "hermano" en especial.

El reciente fallecimiento de un gran papón de nuestra ciudad, Vicente Prieto García, el 21 de marzo, devoto de la "Virgen Guapa", bracero del paso de la Virgen de la Soledad y hermano de su cofradía de Minerva y Vera Cruz, además de la de Jesús Nazareno, Angustias y Soledad, Santo Cristo y ánimas de San Martín, así como Caballero de la Orden de Santiago, hace que mi deseo sea dedicar particularmente esta edición del cartel "Soledad Centenaria", a su memoria, la de un papón de carácter, la de un amigo de los que haces por el camino y en el que reconoces los valores que dan sentido a la fe, la amistad, el respeto, a la esperanza, y a la la fidelidad. Valores, ya no solo cristianos, sino humanos, con los que, creo, algunos aprendimos las esencias de ser un papón en León con su conversación, de su mano, del ejemplo de la puja de sus devociones en sus hombros, y de su trabajo en los locales que regentó, desde hace años, en el bar la Concha y en el más reciente, restaurante la Taberna. Y todo ello, enseñado a sus hijos, María, Vicente y Ángel que los han heredado, así como con Mila, su mujer, con quien siempre los compartió.

La calle la Rúa tendrá mucho silencio este año, en Semana Santa, el del respeto. Pero seguirá lleno el aire del incienso con el aroma de la esperanza, sonarán las mejores marchas al paso de las procesiones por la puerta del bar que ahora dirigen sus hijos Angel y Vicente, y seguro que, los que a aquel espacio cofrade entrañable accedamos, nos reconfortaremos en el recuerdo cautivador de aquel sonoro y acogedor saludo de "hola, hermanito" con el que Vicente ofreciá su afecto con una sonrisa y demostraba su fe en lo profundo de su mirada.

Hoy, jueves 23 de marzo tendrá lugar su funeral en la iglesia de Jesús Divino Obrero a las 11:45, y este cartel quiere ser dedicado a su nombre, y a su recuerdo, el de Vicente Prieto García, un Nazareno en su calvario personal, un papón bajo los pies del Señor el Viernes Santo, que dió el corazón a su Soledad, demostrando lo que es ser un cofrade y un leonés de raza, y que ya nos observa desde el balcón del cielo.

¡Hasta pronto, hermanito Vicente!

miércoles, 1 de marzo de 2017

Nuestra Señora del Camino la Antigua. Iglesia del Mercado de León.Texto preparado y leído por Antonio Alonso Morán en la Exaltación Mariana con motivo de la Presentación de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Soledad de León

PRESENTACIÓN BANDA DE CCTT NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD (LEÓN)

12 de noviembre de 2016

Nuestra Señora del Camino la Antigua. 

Iglesia de Santa María del Camino la Antigua o del Mercado. León.
por 
ANTONIO ALONSO MORÁN.

​Ilusiones, emociones, nervios y mucha responsabilidad, son las sensaciones que tanto los componentes de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Soledad, como este servidor estamos viviendo en estos momentos.

Estos músicos y yo nos encontramos como si hubiera llegado el Viernes de Dolores en pleno mes de noviembre. Escuchamos como las campanas de la Señora del Mercado redoblan con fuerza en nuestros corazones, anunciando que comienza la Semana Santa. En la banda se encuentra todo dispuesto y en la iglesia, Nuestra Señora sobre trono de rosas blancas y con manto carmesí está preparara para recorrer las viejas rúas leonesas.
Santa María del Camino La Antigua y del Mercado. Foto G. Márquez. León.
La Semana Santa queda aún muy lejos pero ilusiónense imaginando un Viernes de Dolores, emociónense escuchando los sones de esta magnifica banda y dejen que los nervios de la primera vez recorran sus entrañas. Todo esto hará que no olviden nunca los momentos que van a vivir.

Finaliza la Novena de los Dolores, miramos a la cara de la Virgen y contemplamos a la afligida Madre que aún tiene abrazado a su Hijo muerto. Tememos que la Virgen muera allí de dolor. En esos momentos sabemos según las Sagradas Escrituras que los Santos Varones se apresuraron a quitarle de su regazo al Hijo muerto para darle sepultura. Cuanto dolor, cuanto sufrimiento de una madre, cuando de nuevo le quitan de sus brazos a su hijo amado.

Comienza el cortejo fúnebre. Nuestra Señora camina despacio, desconsolada, son instantes que una madre nunca hubiese querido vivir. Llegan a la sepultura, donde el Hijo de Dios será depositado. Ese momento es el final, la piedra rodará para cerrar el sepulcro.Los angustiados discípulos del Salvador se dirigen a la Virgen: “Señora, hay que rodar la piedra. Resígnate, míralo por última vez y despídete de tu Hijo”

La última espada se ha clavado en el corazón de la Virgen, un intenso dolor recorre todo su cuerpo. Las angustias han finalizado y la soledad ha comenzado.

​La iglesia del Mercado se encuentra abarrotada, todos quieren aliviar los dolores de la Virgen de las Tristezas. Los feligreses miran de nuevo a la Virgen, se identifican con ella, ya que su mirada hace que descienda lo divino y el hombre se eleve; permite la familiaridad pudiendo llegar a convertirse en un trozo de la propia existencia. Está destinada a producir consuelo en quien la contempla o a suscitar un movimiento de identificación con la persona o el tema en ella representado.

​A lo largo de la historia miles de personas le han rezado, le han llorado, le han suplicado y le han agradecido. Ejemplos muchos, desde el pastor que se le apareció la Virgen detrás de unas zarzas pasando por los prohombres del barrio del Mercado que construyeron la iglesia para gloria y honra de la Virgen del Camino, La antigua. La familia de los Herreras, donde encontramos a Bartolomé, que realizó el retablo para cobijar a Nuestra Señora, y a Gregorio que fundó la Cofradía de las Angustias y Soledad de Nuestra Señora la Virgen María, para servicio de Dios Nuestro Señor y su bendita Madre. Recordemos a Manuel Diez de Quiñones, vecino del arrabal de Santa Ana, el cual tras cuatro meses de fuertes fiebres y estando ya desahuciado fue salvado de una muerte segura por Nuestra Señora. Y muchas más personas a las que todos ustedes recuerdan cada Viernes de Dolores y hoy ya no están entre nosotros.

La voz de este humilde cronista se va apagando, y guardaré silencio para que estos músicos escriban las mejores páginas de la historia que está por venir, con sus alegrías y sus tristezas, con sus gozos y sus dolores, pero siempre desde el amor a nuestra Señora la Virgen María y a su hijo Jesucristo.

Que la Virgen del Camino guíe vuestros pasos y el Cristo del Amor os ampare en el futuro. Que así sea.

jueves, 9 de febrero de 2017

Cruz de la Aparición de la Madre de Dios en León. Plaza de Santa María del Camino. Texto preparado y leído por Carlos García Rioja en la Exaltación Mariana con motivo de la Presentación de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Soledad de León.

PRESENTACIÓN BANDA DE CCTT NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD (LEÓN)
12 de noviembre de 2016 

Santa Cruz de la Aparición de la Virgen del Mercado.
Plaza de Santa María del Camino. León.
Por Carlos García Rioja

Soledad. Soledad anticipada la que sintió María al escuchar de labios de Simeón el anuncio de una Pasión imposible de imaginar reflejada en el rostro de un Niño. Jesús será Hombre Salvador de todo un pueblo aunque no todos lo entiendan así. El evangelio de San Lucas, que recoge la profecía del anciano, también deja escrito el tantas veces repetido «quien no está conmigo, está contra mí»…
Cruz de la Aparición de la Virgen del Mercado. León. Foto G. Márquez.
Soledad. La de una Madre con su Hijo yerto en su amoroso regazo. «Atended y ved»… Y desde aquel 9 de febrero del 566 –mil cuatrocientos cincuenta años se cumplen, pues, según las crónicas− León es fiel devoto de aquella Virgen que, aquí mismo, sobre una zarza, se apareció ante los ojos incrédulos de un pastor. Catorce siglos y medio y decenas de generaciones después, los leoneses seguimos rezándole a María aquí mismo, como en esta tarde de otoño y buena nueva musical, como en las tardes en que Nuestra Señora de los Dolores, la Antigua del Mercado, abandona durante escasas horas su refugio románico y se echa a la calle sobre un río de cera y oraciones, de fe inquebrantable que se palpa a diario y, de forma muy especial, en las nueve jornadas que median entre el jueves anterior al de Pasión y el Viernes en que repican las campanas.

Este crucero, tantas veces olvidado como la propia plaza que lo alberga, ha sido testigo mudo del cotidiano acontecer y de otros tiempos. Aquellos en los que el bullicio del mercado, que así la bautizó en el siglo XVIII, tropezaba con estas viejas piedras que ahora sólo son noticia cuando van a ser removidas, pues la memoria es la eterna asignatura pendiente de esta ciudad. Era otra época, sin duda, la que hizo de este mástil pétreo, pregón y picota, en torno al que reunir al pueblo, en torno al pan y al grano que también dieron nombre a una plaza en la que los ríos abrazan a León ajenos al olvido, como si aquí el tiempo se hubiese detenido hace años. Muchos años…

Es quizá la plaza de Santa María del Camino el último reducto de aquel León que se nos fue a lomos de la modernidad, bien o mal entendida. La plaza del Grano sobrevive custodiada por dos faros devocionales de distinta intensidad que han guiado a su barrio y a su gente, que no son sólo los aquí nacidos, sino cuantos así lo sienten. A nuestra izquierda, el templo dedicado a la Antigua del Camino, cobijo de feligreses y también de peregrinos que ascienden por Herreros hacia su particular Monte do Gozo. Y a la diestra, las Hermanas de San Benito, aquellas que no pueden ocultar su procedencia, pese a llevar más de cuatro siglos entre nosotros tras regresar de su diáspora en la Legua, haciendo de “Carbajalas” el más cariñoso de los apodos.

El centenario cenobio, sin duda, otro relicario de la devoción a María en la capital, es la primera de las cuatro estaciones conventuales de la ruta que marcael itinerario de Los Pasos" de Jesús Nazareno en la mañana del Viernes Santo desde hace tantos siglos como el propio convento. También aquellos eran otros tiempos en los que las estaciones en las comunidades de Carbajalas, Clarisas, Agustinas Recoletas –hoy desaparecidas del viejo enclave del Cid− y Concepcionistas fusionaban lo espiritual con lo mundano, tal y como, en otros muchos aspectos, continúa sucediendo.

De esta forma, la plaza sobre la que ahora pisamos ha sido testigo soslayado de nuestra Semana Santa, observándola desde uno de sus costados, pero sin hacerse protagonista de los cortejos. Así fue hasta que, justo hace veinticinco años en este 2016 que ya vislumbra su final, un papón con tintes de visionario y amplias dotes disuasorias, el recordado Óscar Trobajo, pusiese el entonces patio del colegio benedictino en el punto de mira de los papones leoneses. Aquello ocurrió un Domingo de Ramos de 1991 y, a la salida de la nueva Cofradía de la Redención, le siguió al año siguiente la de otra penitencial de nuevo cuño, la de María del Dulce Nombre, esta vez atravesando la plaza junto a este crucero, buscando la calle Juan II y un hueco para las hermanas de negro y verde.

A continuación, recalaría Minerva y Vera+Cruz con sus cortejos de la Amargura y del Santo Entierro, al abrigo de unas Carbajalas que acogieron en aquellaépoca a cuantas cofradías llamaban a sus puertas. Así, también lo hicieron las Siete Palabras para dotar de horizonte a su Vía Crucis, realizando en la capilla de las Benedictinas el acto central que, con el tiempo y fruto de la eterna incomprensión eclesial, se daría de bruces con el portón cerrado, buscandoeste mismo crucero al que acudió durante años el Cristo de los Balderas mientras sonaba Soledad Franciscana También hasta aquí llegó por primera y única vez una entonces novel Cofradía de Jesús Sacramentado, testimoniando así la importancia de este rincón dentro de la geografía urbana como el único donde la tradición marca que ha tenido lugar una aparición mariana en esta antigua Corte de Reyes.

De esta forma, durante el último cuarto de siglo, la plaza del Grano ha cobrado relevancia en el callejero paponil que, hasta entonces, sólo la buscaba de paso, como en aquella portada firmada por el irrepetible Cristian Pinto Ferré que, ya en los años cuarenta del pasado siglo, ponía el arte gráfico al servicio de la Semana Santa de León, tal vez como un hombre adelantado a su tiempo.

El Vía Crucis de la Redención, con toques a posa desde el campanario del Mercado, convierte cada Lunes Santo a este crucero en una de las catorce estaciones de la Vía Dolorosa que hoy también nos disponemos a recorrer en la mitad de altares de palabra y música. Oraciones de sentimiento como la Salve popular que le rezan, también aquí, a la Virgen, los cofrades de la Sobarriba antes de buscar la mansedumbre del "Ranero", ese Señor al que pedimos la Buena Muerte...

En esta tarde otoñal, de oro de hojas desprendidas, de vísperas de la patrona Santa Cecilia, habéis acudido a la llamada de esta banda que hoy nos nace como los braceros de la Morenica acuden a la de su bracero mayor para pasar lista en esta escalinata cada tarde de Viernes de Gloria. Sí, de Gloria. Porque lo es ese instante en el que León se arracima en estas calles para ver abrir el portón de Herreros y poderle rezar a la Virgen de los papones−sin cofradía que la advoque, ni falta que la hace− anunciar que la Ciudad ya es toda Semana Santa. Incluso para el que trata de huir de ella.

Aquí nos veremos, si Ella quiere, el próximo 9 de abril y tantos pórticos pasionales como Ella quiera, para comenzar a contar las horas del revés y vivir los días más intensos del calendario… como lo ha hecho hasta este, su particular Viernes de Dolores, la banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora de la Soledad, la formación que hoy se nos presenta para rendir un homenaje a la Virgen con sus toques, llenos de clasicismo y de sabor semanasantero, que vuelven a envolver a estas calles de melodías casi olvidadas, relegadas por modas y modos.

Como aquel Maestro que un entonces jovencísimo Dionisio Buñuel dedicase hace ahora veinticinco años a Manuel Pardo, referente de la banda de las Cigarreras de Sevilla que ahora dirige el compositor hispalense. Maestro de músicos cofrades como lo fue el ya mencionado Óscar Trobajo en una de las formaciones de más dilatada trayectoria de nuestra Semana Santa, la de Minerva y Vera+Cruz, banda a la que pertenecieron muchos de los hoy componentes de la Soledad. En su recuerdo, y en el de tantos maestros que han dado las cornetas y tambores leoneses, vaya, como en una tarde de primavera de las vividas hace dos décadas esta, su marcha.

domingo, 22 de enero de 2017

2017: EL CENTENARIO DE LA MADRE DE DIOS QUE LLORA SU SOLEDAD.

La Virgen de la Soledad de la cofradía de la Vera cruz de León, la antaño guapa del barrio de San Martín, la Madre, en el presente, "prisionera" en la rinconada Valentín González Mérida, tras ser exiliada hace 34 años de su altar en la iglesia de Palat de Rey, cumplirá en el presente año 2017, 100 años en la ciudad de León para cerrar las procesiones del Santo Entierro de los años impares en Viernes Santo.

Virgen de la Soledad. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto. G. Márquez.
Es conocido en León, el hecho de distinguir las procesiones del Santo Entierro del Viernes Santo según sea año par o impar, tras el acuerdo que se produce en 1830 entre la dominicana cofradía de las Angustias y la franciscana de la Vera Cruz, para alternar la salida de la procesión del Santo Entierro de uno u otro convento dependiendo si es año par o impar.

De la existencia de una representación iconográfica del trance de la Madre de Dios tras el sepelio de su hijo en la iglesia del convento de San Francisco, y propiedad de la cofradía de la Vera Cruz, no deberíamos dudar, puesto que en el inventario de bienes del citado templo, publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, consecuencia del proceso desamortizador de 1835, se cita un "altar del Santo Sepulcro" describiéndolo como "Un retablo viejo con una cruz dorada. San Juan y la Dolorosa". Afirmando que este pertenecía "(...) a la cofradía de la Cruz, sita en dicho convento."

Virgen de la Soledad. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto. G. Márquez.
La Virgen de la Soledad de la Vera Cruz de León en su último besamanos en San Martín. 22 de marzo de 2014
En 1837 esta cofradía de la Vera Cruz ya se había trasladado a la iglesia de San Martín, sin conocer si llevó su altar del Santo Sepulcro, pero a buen seguro, con sus imágenes y con la Dolorosa imagen de Nuestra Señora, como consecuencia de la citada Desamortización de Mendizabal.

1837 fue el año en el que por primera vez la procesión del Santo Entierro salió de la parroquial de San Martín. Y estos hechos no han de extrañarnos, puesto que lo mismo les sucedió a las cofradías penitenciales de las Angustias y Jesus Nazareno, aunque estas, entonces y hasta hoy en día, encontraron casa estable en la capilla de Santa Nonia. (Dicho sea de paso: El historiador leonés Antonio Alonso Morán, ha dejado la interesante constancia de que, si bien, la Vera Cruz tomó San Martín como su sede canónica, antes pasó por San Marcelo de un modo fugaz.)

La ausencia de fuentes documentales nos impiden saber más e identificar aquella imagen antigua de "dolorosa soledad" de la Vera Cruz leonesa, pero sí sabemos que fue sustituida en 1917, por un rostro y unas manos que representarían a una joven madre de Dios, con tocado monjil y expresión piadosa para traer una nueva devoción mariana para León. Por ello, en el presente, esta Soledad del siglo pasado se convertirá en centenaria a lo largo de la próxima Cuaresma leonesa. 

El citado historiador Antonio Alonso Morán y el investigador Alfonso Pastrana Fidalgo han documentado cuando apareció en León la "Virgen Guapa"' divulgando el nombre de su donante y benefactor para la cofradía de la Vera Cruz. Este fue, el cofrade, Genaro Gómez Calzada, que no vio aquel año de 1917 a la Virgen de la Soledad en la procesión del Santo Entierro, ya que el fúnebre cortejo, no salió de San Martín por la persistente nevada de aquel Viernes Santo.

Virgen de la Soledad. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto. G. Márquez.
Mal había empezado esta Madre de aires levantinos, tan parecida a la que el taller valenciano de Pío Mollar Franch entregó posteriormente a la familia Bobillo Romero de Benavente, y que en la actualidad cierra la procesión de la cofradía de Jesús Nazareno el Viernes Santo por la mañana de la cercana localidad Zamorana. El gran parecido de ambas, la cercanía de Benavente y León , la coincidencia de fechas en las que ambas representaciones de la Virgen de la Soledad surgen y el conocimiento de autoría de la gemela Soledad benaventana, realizada por Pío Mollar Franch, me posibilitan sospechar que la autoría de la Virgen de la Soledad de la Vera Cruz de León bien pudo ser del citado Pío Mollar.

Pero independientemente de valorar atribuciones, la realidad es que hace 100 años comenzó la centenaria historia de la Virgen Guapa de la Vera Cruz, la que su mala suerte en sus inicios, la ha llevado a "terminar apresada", sin devoción ni culto público.

Quienes me conocen, también saben de mi convencimiento de la importancia que tiene, para el desarrollo de la devoción popular, el hecho de que las imágenes religiosas se encuentren expuestas y accesibles a los fieles y público en general, y más aún en el ámbito de una cofradía, como medio de meditación y enseñanza de los valores y misterios cristianos.

La Virgen de la Soledad de la Vera Cruz de León, a punto de ser centenaria, tuvo la suerte de encontrarse al culto en Palat de Rey, desde que en 1963 el obispo Luis Almarcha firmase un decreto, el 3 de septiembre, concediendo a la cofradía, “sine die”, el uso y disfrute de esta iglesia de León, lugar que se vio obligada a abandonar apresuradamente en 1983, a causa de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en su interior y posterior restauración integral. Y a la postre ser convertida en una sala de exposiciones de la diócesis de León, como lo es a día de hoy.

Apenas 20 años la Vera Cruz mantuvo en el templo mozárabe su devoción a la Soledad, y desde hace 34, nada menos, la mantiene oculta, prisionera de su propia soledad.

Se puede decir que, la popular cofradía de Minerva y Vera Cruz sufrió, aquel año de 1983, una segunda desamortizaron y perdió, no solo un lugar desde donde organizar la salida de la procesión del Santo Entierro, también dejó atrás la devoción, su lugar de encuentro, objetos, patrimonio, papeles, mucho dinero del coste por mantener Palat de Rey, y el altar de culto de la Virgen de la Soledad. 

Como hermano de la Vera Cruz, me resulta increíble el pensar, al escribir esta líneas, que en 34 años la cofradía no haya querido, ni comprendido, la necesidad de tener sus imágenes al culto, sobre todo  aquellas que la identifican con su propia historia, y desde luego la Virgen de la Soledad, que en su presente centenario, bien habría de recibir el regalo de tener un lugar sacro donde poder recibir los rezos de sus fieles.

Sé que la Virgen de la Soledad ha tenido valedores para recuperar un espacio de culto, y también me consta que tanto distintas juntas de gobierno y una decena de braceros del paso, han debatido internamente y decidido que no quieren exponerla a la devoción pública. Y sobre ello tengo una simple pregunta. ¿No es algo importante y trascendental en el futuro de la cofradía como, para que en un simple orden del día se someta a votación a los hermanos y hermanas en una junta general ordinaria de Domingo de Ramos, y los hermanos decidan si quieren tener expuesta a la Virgen de la Soledad al culto?. 

Si pienso con razón cazurra, la respuesta a la pregunta será el silencio, y si me dejo llevar por la emoción deberé creer más en un milagro.

Virgen de la Soledad. Real cofradía de Minerva y Vera Cruz. León. Foto. G. Márquez.
El milagro de que Tú, pidas a tu Hijo, allá en el cielo, un deseo. El de mostrarte como bella Soledad de la Madre de Dios en un altar. Que tus fieles devotos, cofrades y cofradas (este no es un término político moderno) te salven de tal destierro. Que te entronicemos como reina en un altar decorosamente adornado de una iglesia, y muestres allí esa bella pena de "Soledad franciscana" que llevas dentro. "Viejita bella", guapa condenada y eternamente joven, ¡rompe tu maldición de prisionera en tu propia Soledad!

Madre de la "Soledad Cautiva", que bien mereces darle nombre al título de una marcha fúnebre que recuerde tu desdicha ya casi centenaria; quien esto escribe, a ti te desea un feliz cumpleaños por tus 100 años de vida en el alma de los papones de León, y también, poder encontrarse con tu belleza dolorosa no sólo cada dos años, cuando los hombres deciden que debes salir a enterrar a tu Hijo.

Este año 2017 es el centenario de la Madre de Dios que llora su Soledad, de la Virgen Guapa, de la Soledad de la Vera Cruz de León.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Virgen Blanca de la Catedral de Santa María de León. Texto preparado yleído por Alejandro J. García Montero en la Exaltación Mariana conmotivo de la Presentación de la Banda de Cornetas y Tambores NuestraSeñora de la Soledad de León.

PRESENTACIÓN BANDA DE CCTT NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD (LEÓN)
12 de noviembre de 2016

VIRGEN BLANCA
Santa Iglesia Catedral de León

La piedra que desecharon los arquitectos, es ahora la piedra angular. Así relata el mismo Cristo en el Evangelio su propia imagen al modo de basamento.

Virgen Blanca de la Catedral de Santa María de León. Foto. G. Márquez.
La piedra angular de nuestra Seo Legionense es la Virgen Blanca. Es el centro donde se levanta toda una obra arquitectónica que apunta a la Jerusalén celestial, ese cielo que todos anhelamos y que es el mejor manto para nuestra Pulchra Leonina.

El juego de miradas con su hijo, el Dios hecho hombre, aquí niño, hará que sobren las palabras a lo largo de su vida. Porque si bien Jesús es palabra encarnada, María es mirada henchida de amor y de gracia. Con una mirada de María sobran las palabras.

Porque sus ojos, aunque tallados en piedra por Seoane (“al César lo que es del César…”), copiando la magia de Marcos el cantero, dictan las bienaventuranzas desde el silencio y la quietud.

Esos óculos manarán lágrimas cuando el Viernes Santo, transcurridas las horas del alba, observen como unos sayones romanos carguen un tosco madero sobre el hombro del Nazareno. En ese instante, ella recordará la multitud de veces que su hijo, ayudando al casto José en su taller, cargó con troncos para laborar la Creación. Y ahora, le cargan la Cruz para redimirnos a los hijos del Creador.
La Virgen Blanca, tiene su palio en piedra… en dosel labrado en tímpano de cristal para cobijar a su hijo y darle calor en las frías noches leonesas.

También tiene su trono, una ciudad entera a la que muestra su sonrisa hasta en los momentos más difíciles, y que por mucha altura que tengan las agujas de la catedral, siempre María estará abajo para hablarnos de tú a tú, en las periferias del alma, en la mística de las noches oscuras que todos tenemos en nuestra fe, en el rincón más recóndito de nuestros temores…

El incienso de la neblina de la noche entre los hachones del fuego intenso de la luna llena de primavera envuelve su faz confundiéndola entre la divinidad y la humanidad, entre la realeza  y la plebe, entre la Madre de Dios y la Madre del género humano, entre el Cedrón y el Pretorio, entre Galilea y Belén, entre Caná y Nazaret, entre Betania y Jerusalén, entre León y Chartres

Y también le hemos puesto un llamador, el Locus Apellationis, que grita justicia ante la falta de misericordia de un mundo cargado de egoísmo en el cual, nosotros, los adanes y las evas de hoy no hemos parado de hacer banquetes de la fruta del árbol de la vida para querer ser dioses siendo tan solo frágiles escudillas modeladas en barro de alfar.

Palio, manto, trono, incienso, hachones, llamador… ¿sin música? ¿sin corazón?

La Virgen Blanca es una ebúrnea pétrea e hierática imagen cordial. Porque para redimir a los hombres hace falta tener un gran corazón. Y corazón de carne. Este corazón será negro y dorado en los viernes santos pares, negro y morado en los viernes santos impares, blanco y morado en la vespertina del Sábado Santo y radiante, el alba de Resurrección. Porque es ahí, realmente, cuando cobra su máxima vigencia la expresión del ángel: “llena de gracia”.

Y ahora el silencio y la soledad de María se harán llanto de corneta y fiscorno y latir de tambor y bombo con “su” banda.
Banda de Nuestra Señora de la Soledad para acompañar las soledades y silencios de este mundo ante la mayor de las injusticias humanas: la Pasión y Muerte de Jesús, el bendito Dios hecho hombre.

Así es Jesús de Nazaret. Él es del que dice Pilato, “He aquí el hombre”, “Ecce Homo”,pero HOMBRE con mayúsculas, porque sólo en la Pasión se culmina lo que Dios hizo en Belén. Sólo el hombro hecho gozne con el travesaño del suplicio supondrá que Cristo se deje la piel, literalmente, por nosotros. 

Porque él se manifiesta como el que es desde la zarza ardiente hasta el Gólgota, pasando por Getsemaní. 

Porque es en ese lugar donde responde “Soy yo” cuando le vienen a prender….

Porque en su ascensión, Cristo dice ser con nosotros hasta el fin de los tiempos.

Porque es Camino, Verdad y Vida…. Porque él mismo lo proclama: “¡Yo soy!” 

“EGO SUM”


ÁLEX J. GARCÍA MONTEROALOCUCIÓN VIRGEN BLANCA